Archivos del mes: 27 marzo 2011

Colibacilosis porcina II: Prevención y tratamiento

Las diarreas colibacilares, son multifactoriales, y por tanto para tratar de tener controlada esta enfermedad debemos de vigilar todos los factores de riesgo que predispongan a los lechones al padecimiento de la enfermedad.

A NIVEL DE LA MADRE

Vigilemos posibles mamitis

Sabemos que los lechones entran ya en contacto con E. coli a través de su propia madre, pero sabemos también que a través del calostro, el lechón recibe anticuerpos (IGM-IGG-IGA), que protegerán al lechón del padecimiento de determinadas enfermedades, por tanto debemos de cuidar todos aquellos aspectos que disminuyan la carga microbiana de la madre y favorezcan la producción de un calostro con la adecuada cantidad y calidad.

Nos interesa que los partos sean rápidos, y que la ingesta de calostro por parte de los lechones se produzca lo antes posible, los niveles de IgG, pueden reducirse al 50% a las 12horas y hasta el 75 % a las 24 horas, habiendo diferencias entre los niveles de inmunoglobulinas entre los primeros y los últimos lechones nacidos.

Además la permeabilidad intestinal del lechón, que permitirá la absorción de las inmunoglobulinas se ve drásticamente reducida con el paso del tiempo (decrece a partir de las 6 horas y es prácticamente nula a las 24 horas postparto).

El calostro es especialmente rico en IgG y a medida que pasa el tiempo las IgA sintetizadas por las células plasmáticas de la glandula mamaria, ganan protagonismo. Las IgA son inmunoglobulinas para una protección a nivel mucosal (mucosa del intestino) encontrándose también en la leche.

Debemos vigilar el estado sanitario de las cerdas, un estado sanitario deficiente (mamitis, cojeras, problemas respiratorios etc…) ,repercutirá en los lechones ;Mención especial tiene aquí, el vigilar posibles problemas de edema de ubre (más frecuente en primerizas y cerdas de segundo ciclo) ó mamitis subclínicas que comprometen una correcta ingestión de calostro.

Retiremos las heces

Es importante el realizar una correcta inmunoadaptación de las cerdas , especialmente las cerdas de reemplazo: Introducción de las cerdas con suficiente antelación a las salas de partos, diseños de programas vacunales ó feed back (administración a las cerdas 2-3 semanas antes del parto con mezclas de heces de cerdas lactantes , a veces, junto con heces diarreicas de lechones , con vistas a inmunizar a las cerdas antes del parto); El inconveniente de esta última técnica es la posibilidad de diseminar otros patógenos (especialmente Isospora suis).

Es útil la realización de un lavado de la cerda antes de su introducción en la sala de partos.

A NIVEL DEL LECHON

Buscamos un parto que no se alargue y que debe ser correctamente atendido para favorecer el rápido encalostramiento de todos los lechones.

es importante supervisar los partos

Nacimientos de lechones débiles y /ó de poco peso favorecerán la presentación de cuadros diarreicos.

A NIVEL DE INSTALACIONES-MANEJO

– Manejo todo dentro, todo fuera con correcto lavado y desinfección entre lotes.

– Evitar humedades, excesivo calor en la sala (stress para la cerda ).

– Limpieza y retirada diaria de las heces, especialmente los primeros días.

– Cuidado con las oscilaciones de temperatura en la sala

– Suelos bien drenados y fáciles de limpiar.

– Temperaturas correctas para el lechón, recordemos que el lechón tiene unas necesidades térmicas de 32-34ºC al nacimiento y la pérdida de vitalidad por bajas temperatura puede comprometer el correcto encalostramiento.

– Puede ser útil inducir partos para la correcta atención.

VACUNACIÓN FRENTE A COLI

Las defensas frente a procesos intestinales son naturales como el PH (poco ácido en el caso de los lechones recién nacidos) ó la flora saprofita que compite con el crecimiento de determinados patógenos y específicas , el intestino del lechón tiene receptores específicos para las IgA de la leche, que quedan retenidas, de forma que el lechón quedará protegido frente a los patógenos entéricos con los que haya tenido contacto su madre.

La inmunidad activa a nivel intestinal depende de anticuerpos mucosales (donde intervienen de forma importante las placas de Peyer, células linfoides B y T y células M)

La inmunidad en la colibacilosis de los lechones es humoral ; En los primeros días de vida, el lechón depende de los anticuerpos que recibe del calostro de la cerda ( IgG e IgM al principio) y posteriormente dependerá de la IgA secretora presente en la leche hasta que su sistema inmunitario tiene una capacidad de reacción suficiente.

La vacunación de las cerdas, se usa como una herramienta más para prevenir la colibacilosis ;Es muy importante destacar que todos aquellos factores que incrementen en exceso la carga microbiana ó dificulten el correcto encalostramiento del lechón pueden dar lugar a procesos diarreicos a pesar del usos de la vacuna.

¿Porqué fallan las vacunas?

– Errores diagnósticos nos llevan a usar una vacuna equivocada.

– En enfermedades multifactoriales, otros factores provocan desequilibrios que neutralizan el efecto vacunal

– Erores de almacenamiento ó aplicación de la dosis correcta.

– Excesiva presión de infección.

– Surgen nuevas cepas no cubiertas por la vacuna.

En cuanto al tratamiento, podemos recurrir a la administración de pastas via oral con flumequine ó enrofloxacina (sobretodo en diarreas en los primeros días de vida) ó a la aplicación de antibióticos via inyectable con colistina, colistina+ampicilina, gentamicina ó enrofloxacina. Es útil la realización de un antibiograma, pero en campo nos encontramos muchas veces con que no hay muy buena respuesta con los antibióticos que sobre el papel serían mas eficaces.

Estaría también indicado la aplicación de productos cara a hidratar al animal .Si damos con el producto adecuado, lo cierto, es que los animales se van recuperando a pesar de que en diarreas muy liquidas y en los primeros días, la impresión es de que morirán el 100% de los lechones.

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